FlujoMed DEMO · datos ficticios

Cómo se comparte una historia clínica sin traicionarla

Estas son las reglas que gobiernan cada dato que se mueve dentro de FlujoMed ID. No son promesas de política de privacidad: son decisiones de arquitectura — lo que el sistema no puede hacer, no lo que promete no hacer.

El consentimiento tiene tres niveles

Tres capas de un mismo motor. Cada una se otorga por separado, se revoca por separado y queda registrada con fecha y acción del ciudadano.

Nivel 1

El vínculo

La puerta de entrada. La persona acepta cada relación con cada consultorio desde su cuenta. Sin vínculo, ese consultorio no aporta nada a su historia — y revocarlo la cierra, con auditoría, sin destruir nada.

Nivel 2

Permisos por tipo de dato

Qué ve cada médico: el odontólogo ve alergias y medicación, no el expediente psiquiátrico. Cada permiso se activa y desactiva por separado, con vencimiento opcional.

Nivel 3

Autorización de interconsulta

Permite que un médico comparta con un colega para una segunda opinión. Por defecto, el ciudadano aprueba caso por caso; puede darle confianza permanente a su médico — y quitársela.

La interconsulta, paso a paso

Compartir planificado entre colegas, iniciado por quien ya tiene acceso legítimo. Distinto — y deliberadamente separado — del acceso de emergencia.

El médico tratante selecciona qué comparte

Marca con checks las secciones de su propio expediente. Solo puede ofrecer lo que él mismo ve — el aislamiento entre profesionales no se rompe ni aquí.

El ciudadano aprueba

Recibe la solicitud: «El Dr. A quiere compartir estas secciones con el Dr. Y para una segunda opinión». Un toque. La solicitud vence a las 72 horas si no responde.

El paquete viaja por una llave temporal

Buzón interno si el colega usa FlujoMed; correo con enlace de un solo uso si no. El enlace vence, registra quién lo abrió y se puede anular. El PDF existe como acción explícita y registrada del médico tratante — nunca como adjunto por defecto.

Todo queda en la bitácora

Quién compartió, qué secciones, quién lo abrió y cuándo. El ciudadano lo lee en «Mi actividad».

La regla del estándar que casi nadie respeta

El estándar IPS distingue «ausencia conocida» — una afirmación clínica — de «sin información». Cuando el ciudadano no comparte una sección, el sistema jamás la rellena con una negación. Parece un detalle; es la diferencia entre un documento honesto y uno que puede matar.

✕ Lo que FlujoMed ID nunca hace
Medicación actual: «sin medicación conocida»

La paciente toma sertralina, pero no compartió su sección de salud mental. Afirmar «sin medicación» es fabricar un dato clínico falso con apariencia oficial — el médico receta encima de una interacción que no ve.

✓ Lo que hace
Medicación actual: losartán 50 mg · «puede existir información en una sección no compartida»

El médico sabe lo que ve y sabe que no lo ve todo. Puede preguntarle a la paciente. La honestidad del documento protege a los dos.

El marco legal venezolano, desde el diseño

El cumplimiento no se descubre después de construir: se diseña antes. Cuatro frentes, con el mismo rigor que aplicamos a los derechos de autor de cada instrumento clínico de la plataforma.

Secreto médico y conservación de la historia

La Ley del Ejercicio de la Medicina y el Código de Deontología Médica hacen del deber de confidencialidad la base del ejercicio profesional, y de la historia clínica un registro que se conserva. Por eso en FlujoMed nada se destruye: se cierra y se abre con auditoría, protegiendo al paciente y al profesional.

Consentimiento demostrable

Cada vínculo, permiso, interconsulta y revocación queda registrado con fecha y acción del ciudadano. Ante un regulador o un juez, el consentimiento no se argumenta: se muestra.

Reporte epidemiológico bajo la norma

La notificación al sistema nacional de salud corre sobre la CIE. La capa estadística de FlujoMed nace alineada a ese vocabulario y a los formatos oficiales — reportes agregados para la autoridad sanitaria, nunca historias individuales.

Revisión legal antes de cada botón sensible

El acceso de emergencia, los reportes a la autoridad sanitaria y el contrato con cada profesional pasan por revisión de abogado antes de existir en producción. Donde la norma no llega, el estándar lo definimos nosotros — y eso es responsabilidad, no libertad.

Lo que nunca viaja

Dos fronteras que no dependen de la buena conducta de nadie, porque están en la arquitectura.

La auditoría interna no sale por la API

Los campos que registran qué profesional escribió, anuló o confirmó cada dato — registrado_por, derogado_por, confirmado_por — se guardan siempre y no viajan jamás en una respuesta del sistema. Un médico nunca ve el nombre de un colega en el expediente compartido: ese es el aislamiento que protege a la vez al paciente y a los profesionales.

La estadística no toca historias

Ningún reporte se arma consultando los expedientes identificados. Un proceso propio produce agregados desidentificados en un almacén separado, con umbral mínimo por cifra publicada — porque «mujer, 34 años, Valencia, diagnóstico X» puede ser una sola persona. El tablero de la autoridad sanitaria solo ve ese almacén.